e
PROYECTOS
EDUCATIVOS.
HERNÁN DARÍO CORREA MONTAÑO.
ADRIAN CAMILO VEGA GARCIA.
CATEQUESIS
KERIGMATICA, ÚNICO FIN: CONOCER, AMAR Y SERVIR A JESÚS.
1. ANALISIS
DE SITUACIÓN
Antes
de entrar hablar sobre la situación de la iniciación cristiana sería muy
interesante hablar sobre qué es esto: "la iniciación cristiana no es sino
la participación sacramental en la muerte y resurrección de Jesús". Un
segundo modo consiste en considerarla como "un proceso" que se
desarrolla en el tiempo y se articula en torno a cuatro grandes ejes: el primero
de la evangelización, la unidad orgánica y progresiva de los sacramentos de la
iniciación cristiana, la referencia a la comunidad y a sus ministerios, y la
figura del cristiano adulto. Un tercer modo es verla como un camino permanente,
sin perspectiva de conclusión, en la que no se contempla acoger y vivir los
misterios en sentido sacramental, y que comporta una formación que acompaña al
cristiano durante toda su vida.
A
hora bien madurando un poco sobre la formación de la Iniciación Cristiana que
se da tanto en los niños, niñas y adolescentes nos tropezamos con una serie de
inconvenientes tanto teóricos como prácticos que tenemos que tener presentes,
al momento de nosotros tener esta reflexión sobre la catequesis; uno de los problemas que
podemos encontrar es si en verdad podemos hablar de una verdadera Iniciación
Cristiana en esta franja de destinatarios, debido a las exigencias de madurez,
de libertad y de responsabilidad que son necesarias tener este itinerario.
Desde el punto de vista de algunas corrientes psicológicas ponen en duda que en
esta franja de edad los niños-adolescentes puedan poseer estas tres exigencias.
Pensemos que en la mayoría de los casos se accede al Bautismo y a la Eucaristía
según la voluntad de los progenitores, y que en algunos casos se puede llegar
hasta la Confirmación sin haber realizado una elección madura, libre y
responsable sobre la propia fe.
"Id,
pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os
he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del
mundo" (Mt 28, 19-20). El mandato del
Señor encierra una misión que expresa el sentido, paternal y maternal a la vez,
del ministerio apostólico, esta misión se realiza y se pone de manifiesto bajo
estas dimensiones en el anuncio universal del Evangelio y en la celebración de
los Sacramentos, particularmente en la Iniciación cristiana. Nadie está
desamparado del regazo de la Iglesia. "La Iglesia, dice san Agustín, es la
única madre verdadera de todas las gentes, que ofrece su regazo a los no
regenerados y amamanta a los regenerados. El amor de Cristo sigue apremiando
hoy a la Iglesia para desarrollar la Iniciación cristiana de sus hijos;
"con su amor, oración, ejemplo y obras de penitencia, la comunidad
eclesial ejerce una auténtica maternidad respecto a las almas para llevarlas a
Cristo. La Iniciación cristiana es un don de Dios que recibe la persona humana
por la mediación de la Madre Iglesia. Sólo Dios puede hacer que el hombre
renazca en Cristo por el agua y el Espíritu; sólo Él puede comunicar la vida
eterna e injertar al hombre como un sarmiento, a la Vid verdadera, para que el
hombre, unido a Él, realice su vocación de hijo de Dios en el Hijo Jesucristo,
en medio del mundo, como miembro vivo y activo de la Iglesia.
2. SELECCIÓN
Y DEFINICION DEL PROBLEMA
"Por
el hecho de haber dado la vida a los hijos, los padres tienen el derecho
originario, primario e inalienable de educarles; por esta razón ellos deben ser
reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos"83. Lo
mismo ocurre, en cuanto padres cristianos, respecto de la educación en la fe:
"Antes que nadie, los padres cristianos están obligados a formar a sus
hijos en la fe y en la práctica de la vida cristiana, mediante la palabra y el
ejemplo" y Aquellos que han sido bautizados en una etapa donde no se tiene
una uso de razón la cual podríamos llamar los que llamamos (inocentes) no encuentran en muchos casos el
testimonio y la guía de una familia que les ayude a despertar la fe recibida,
la cual es la misión que cada uno de los padres y padrinos adquiere en el
momento de la celebración del sacramento y muchos de estos dejan la educación
de la fe en manos, de la enseñanza Religiosa Escolar o en la actividad
catequética parroquial. Sobre este último aspecto de la función maternal de la
Iglesia, por la falta de vigor en el sentido
eclesial, fraternal y misionero, hace que se vaya debilitando el compromiso
cristiano, la práctica sacramental llegándose a un desinterés por la formación
ética y religiosa; a lo cual lo podríamos llamar sombras y las sombras
principales de la actual pastoral de la iniciación son el debilitamiento misionero de no pocos fieles
y pastores, que provoca la no propuesta clara, vibrante y gozosa de Cristo,
muerto y resucitado, a tantos hombres y mujeres adultos no bautizados o
bautizados, pero apartados de la práctica e incluso de la fe de la Iglesia; otra
de estas sobras es el desconocimiento o minusvaloración del número de niños no
bautizados en el momento en que se incorporan a la vida escolar, con la
consiguiente falta de propuestas pastorales; y un a tercer sombra es la
inadecuada selección de los catequistas, así como la identificación de la tarea
de éstos como mera trasmisión de contenidos. A pesar de las dificultades por
las que atraviesa hoy, la familia cristiana sigue siendo una estructura básica en
la Iniciación cristiana, e incluso un reto pastoral: la familia cristiana no
puede renunciar a su misión de educar en la fe a sus miembros y ser lugar,
"en cierto modo insustituible", de catequización. Es necesario ayudar
eficazmente a que la comunidad familiar cristiana se renueve con la novedad del
Evangelio y se vuelva cada día más a Jesucristo.
3. DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS DEL PROYECTO
OBETIVO GENERAL
·
Disponer a los niños, niñas y jóvenes para la
participación del encuentro con Jesucristo vivo y resucitado en los sacramentos
de Bautismo, Reconciliación, Eucaristía y confirmación, en un proceso
catequético de iniciación cristiana, despertando en los padres de familia, la
conciencia de ser evangelizadores y catequistas como primeros educadores de sus
hijos en la fe. Implicando un trabajo
constante de los padres de familia, del
catequizando, catequista y sacerdotes. En pocas palabras Aceptar que la
fe en Jesús es asumir el estilo de vida de Jesús.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
·
Suministrar en la vida de una persona, la vida, actitudes,
actividad y destino de Jesucristo, hasta poseer «los mismos sentimientos que
tuvo Cristo Jesús» Este objetivo se extrae en los cuatro siguientes: iniciar en
la fe, ayudar a comprender los fundamentos de la fe y capacitarle para que
configure su vida a partir de su adhesión a Jesucristo, orientar y conducir
hacia la comunión eclesial y la corresponsabilidad, y madurar la fe en su
dimensión activa.
·
Orientar y conducir hacia la comunión
eclesial y la corresponsabilidad; en otras palabras es familiarizar a la persona con una comunidad
cristiana de referencia y con sus manifestaciones fundamentales: la Palabra, el
culto, la comunión y el servicio, al modo de las primeras comunidades que «eran
constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la
fracción del pan y en las oraciones» De este modo, esa persona se va
capacitando para personalizar su fe, testimoniarla y confesarla en su propio
ambiente.
·
Madurar la fe en su dimensión activa es
involucrar a la persona en la vida de cada día y en las circunstancias que la
rodean. Esto conlleva interrelacionar estrechamente la fe que se profesa y la
fe que se vive, el pensamiento y la acción, el proyecto evangélico y el propio
trabajo; y dar una dimensión apostólica a la propia palabra, acción y vida.
4. JUSTIFICACIÓN
DEL PROYECTO
En
la tarea de iniciar a los niños y niñas en el proceso formatico hacia la
Primera Comunión y la confirmación; es ayudarles a que abran el camino, para lo
que será su vida sacramental y espiritual. Ahora bien tanto el catequista, los padres
de familia y padrinos, tienen la responsabilidad de contagiar alegría, amor y compromiso
para que ellos se acerquen a esta fuente de gracia; es en el propio hogar donde
deben dar el ejemplo y testimonio para el crecimiento espiritual de cada uno de
estos niños y niñas contando también con el apoyo formativo de la catequesis
parroquial. Animarlo y recordarles que en la Confesión se abre un camino a la
esperanza y en la Eucaristía o comunión han de experimentar la cercanía con el
Señor que alimenta su existencia cristiana y los lleva a una auténtica vida de
comunidad. Esta preparación de los sacramentos de iniciación cristiana: El
bautismo, La Confesión, la Eucaristía y confirmación, ayuda a desarrollar una
catequesis como tarea eclesial, en la que participan activamente el sacerdote,
el catequista, catequizados y padres de familia con el fin de concientizar que
son ellos responsables de la educación de sus hijos en la fe. Bien sabemos que
la familia como iglesia Doméstica; allí el hogar es un lugar de misión, de
catequesis, de testimonio, de oración, que permite a cada uno de sus miembros
vivir una vida de iglesia. La misión de la educación de la fe, exige padres
cristianos que propongan y den a los hijos todos los contenidos necesarios para
una maduración gradual de su personalidad, desde el punto de vista de la fe, padres
que procuran mostrar a sus hijos, la profundidad y significado de ser
cristianos; y catequistas que conduzcan a los catequizados al encuentro con
Jesucristo vivo resucitado.
5 ANÁLISIS DE LA SOLUCIÓN
Después
de comprobar el gran problema que surge por la mala educación cristiana que
conlleva a un desconocimiento pleno de los sacramentos, proponemos una catequesis
“kerigmatica”, es decir, el anuncio del evangelio de Jesucristo, su predicación
y proclamación alegre y dichosa de la BUENA NOTICIA.
El
Kerigma es el anuncio de Jesús el Mesías, el Hijo de Dios, que fue crucificado,
que murió por nuestros pecados, pero que resucitó glorioso y nos libró de la
esclavitud de la muerte y del pecado; el Kerigma es lo que nos hace ser
discípulos de Jesús comprometidos con la misión de ser Luz y Sal del mundo. Es
también el primer anuncio, “como cuándo van a una tribu indígena cierto número
de misioneros y anuncian a Jesús un nombre y un hombre desconocido pero que
tiene una historia y un entramado genial y fascinante para todos ellos”
Si
los niños y niñas conocen a Jesucristo, ellos también conocerán los Sacramentos
porque en último término los sacramentos son los signos visibles por medio de
los cuales Jesucristo se presenta a su Iglesia con su fuerza vivificadora, con
su alimento espiritual y con sus ganas de transformar el mundo. Y si conocen a Jesucristo
ellos se comprometerán con su plan salvífico, con su misión en el mundo, con su
qué hacer como cristianos católicos del siglo XXI, y las aplicaciones finales
serían seguir a Cristo, Creer en Cristo, Anunciar a Cristo y Poner la vida al
servicio de la Iglesia de Cristo.
Este
anuncio gozoso del Kerigma estaría apoyado única y exclusivamente en la Palabra
de Dios fuente inagotable de riquezas, y más específicamente en el evangelio de
San Lucas, donde se narran los hechos más importantes de la vida de Jesús
pasando por su infancia, por su adolescencia y por su misión transformadora del
pueblo israelita.
Desde
la anunciación de la Virgen María por el Ángel San Gabriel hasta la
resurrección de entre los muertos versa la catequesis Kerigmatica que queremos
proponer.
5. PLANIFICACIÓN
DE LAS ACCIONES (CRONOGRAMA DE TRABAJO)
|
Actividad.
|
Responsables.
|
Tiempo meses
|
|||||
|
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
||
|
1Explicación del
cambio de la catequesis, motivos, razones y circunstancias.
|
Sacerdotes de la
parroquia.
|
|
|
|
|
|
|
|
2 ¿Qué es el
Kerigma?
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
3 La anunciación de
la Virgen María Lc 1, 26-38
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
4 La Visita de
María a su prima Santa Isabel. Lc 1, 39-56
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
5 El nacimiento de
Jesús Lc 2, 1-21
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
6 Presentación de
Jesús en el Templo Lc 2, 22-40
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
7 Primera actividad
de Juan y de Jesús Lc 3, 1-20
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
8 Bautismo de Jesús
Lc 3, 21-22
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
9 Las tentaciones
de Jesús Lc 4, 1-13
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
|
10 Vida pública de
Jesús Lc 4, 14, ss.
|
Catequista y padres
de familia
|
|
|
|
|
|
|
6. ESPECIFICACIÓN
DE LOS RECURSOS HUMANOS, MATERIALES Y ECONÓMICOS.
Recursos humanos:
Ø El
sacerdote encargado de la pastoral catequética en la parroquia especifica
Ø Los
catequistas (los que apoyan el trabajo de los sacerdotes).
Ø Los
padres de familia (protagonistas principales de la catequesis).
Ø Los
depositarios de la catequesis.
Recursos materiales:
Ø La
Sagrada Escritura
Ø El material de apoyo contendor del Kerigma, su
significado, sus funciones y el desarrollo de las mismas.
Ø El
examen.
Ø El
material para las entrevistas
Recursos económicos:
Ø Lo
necesario para adquirir y reproducir el material necesario para el buen fin de
la catequesis. 2000$ por cada folleto contenedor de este material.
Ø La
evaluación 200$ por cada uno
8 EVALUACIÓN.
Ø Se
realizará un test escrito donde los estudiantes con sus aprendizajes obtenidos
podrán realizar una evaluación pertinente del tema:
Ø Se
realizarán entrevistas con todos los padres de familia para evaluar el alcance
del conocimiento que han obtenido junto con sus hijos, se realizará también con
los catequistas y con algunos niños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario